La inteligencia artificial está dejando de ser una tecnología que funciona exclusivamente dentro de computadores y servidores. Cada vez más empresas buscan llevar sus capacidades al mundo físico mediante robots capaces de desplazarse, interpretar su entorno y ejecutar movimientos de forma autónoma.

Una curiosa demostración de esta tendencia llegó de la mano de Jensen Huang, director ejecutivo de NVIDIA, quien apareció acompañado por pequeños robots con forma de pato durante un evento de la compañía celebrado en Berlín, Alemania, en octubre de 2026.

Conocidos como Microducks, estos diminutos robots bípedos llamaron la atención por su particular apariencia y su forma de desplazarse sobre dos patas. Aunque visualmente recuerdan a juguetes tecnológicos, su presencia en un evento de NVIDIA permitió destacar uno de los campos que más interés está despertando en la industria: la llamada inteligencia artificial física o Physical AI.

El interés de esta tecnología va mucho más allá de construir máquinas con apariencia de animales. Su desarrollo se relaciona con desafíos fundamentales de la robótica, como el equilibrio, la locomoción, la coordinación de movimientos y la interacción entre sistemas inteligentes y el entorno.

¿Qué son los Microducks?

Los Microducks son pequeños robots bípedos inspirados visualmente en los patos. Su principal característica es que utilizan dos extremidades para desplazarse, en lugar de recurrir a ruedas o a una estructura de cuatro patas.

Este detalle, aparentemente sencillo, representa un desafío interesante desde el punto de vista de la ingeniería.

Los robots con ruedas pueden mantener una estabilidad relativamente sencilla sobre superficies adecuadas. En cambio, una máquina que camina sobre dos patas debe coordinar constantemente sus movimientos para conservar el equilibrio.

Cada paso implica desplazar el peso del cuerpo, levantar una extremidad, avanzar y recuperar una posición estable.

En los Microducks, esta capacidad se presenta mediante una estructura compacta y una apariencia que resulta especialmente llamativa para el público.

Sin embargo, las fuentes compartidas no permiten establecer con certeza especificaciones como su peso, autonomía, velocidad máxima, sensores o arquitectura electrónica.

Jensen Huang y una presentación diferente

Jensen Huang se ha convertido en una de las figuras más reconocidas de la industria tecnológica debido al papel de NVIDIA en el desarrollo de procesadores especializados en inteligencia artificial.

Durante sus presentaciones, el ejecutivo suele mostrar tecnologías que permiten ilustrar la evolución del hardware, la computación acelerada y los sistemas inteligentes.

La aparición de los Microducks durante el evento de Berlín ofreció una forma visual de conectar la inteligencia artificial con la robótica.

En lugar de limitarse a mostrar gráficos de rendimiento o sistemas informáticos, los pequeños robots permitieron representar físicamente cómo la tecnología puede trasladarse del procesamiento digital al movimiento mecánico.

Esta demostración también refleja el creciente interés de NVIDIA por desarrollar herramientas e infraestructura para sistemas robóticos.

Es importante distinguir que la participación de Huang en una demostración no significa necesariamente que NVIDIA sea el fabricante de los Microducks. Las referencias proporcionadas no permiten confirmar esa relación.

¿Quién desarrolló los Microducks?

Los Microducks fueron desarrollados por Pollen Robotics, una empresa francesa de robótica, en colaboración con Hugging Face, compañía conocida por su plataforma de modelos y herramientas de inteligencia artificial.

La participación de NVIDIA está relacionada especialmente con las tecnologías de simulación y entrenamiento utilizadas para desarrollar sus movimientos.

Durante la presentación del 21 de octubre de 2026, cuatro Microducks subieron al escenario de la conferencia GTC de Berlín y participaron en una demostración junto a Jensen Huang.

Este detalle es relevante porque muestra cómo distintas empresas pueden colaborar en el desarrollo de robótica: unas diseñan las máquinas, mientras otras proporcionan herramientas computacionales para entrenarlas.

¿Qué tamaño tienen estos pequeños robots?

Los Microducks miden aproximadamente 25 centímetros de altura, una dimensión considerablemente menor que la de los robots humanoides convencionales.

Su reducido tamaño facilita utilizarlos en demostraciones, experimentos y entornos educativos.

A diferencia de los grandes humanoides industriales, que necesitan motores potentes y estructuras capaces de soportar cargas elevadas, estos pequeños robots permiten estudiar problemas de locomoción a una escala más accesible.

Durante la presentación, su tamaño contrastaba con el escenario y los grandes sistemas de inteligencia artificial que NVIDIA estaba anunciando.

Esta diferencia ayudó a transmitir una idea importante: no es necesario construir un robot de tamaño humano para investigar cómo la inteligencia artificial puede controlar movimientos físicos.

¿Qué hicieron los Microducks durante la demostración?

Uno de los momentos más llamativos ocurrió cuando Jensen Huang comenzó a dar instrucciones a los cuatro robots.

Los pequeños patos caminaron sobre el escenario y realizaron movimientos como sentarse, levantarse y acostarse.

La demostración también incluyó intentos de realizar volteretas. Sin embargo, no todos los movimientos salieron exactamente como estaban previstos.

Cuando Huang les pidió que descansaran, tres robots se acostaron rápidamente, mientras que el cuarto continuó caminando durante unos instantes antes de seguir a sus compañeros.

En otros momentos, algunos robots necesitaron correcciones adicionales para completar los movimientos solicitados.

Estas situaciones provocaron risas entre los asistentes, pero también permitieron observar una realidad de la robótica actual: trasladar comportamientos aprendidos mediante inteligencia artificial al mundo físico sigue siendo un desafío.

Inteligencia artificial física: cuando los algoritmos aprenden a moverse

La tecnología que hizo posible la demostración está relacionada con la inteligencia artificial física.

Mientras un modelo de lenguaje procesa información y genera respuestas digitales, un sistema de IA física necesita relacionar sus decisiones con movimientos y acciones dentro del mundo real.

Esto introduce dificultades adicionales.

Un robot debe considerar aspectos como gravedad, equilibrio, fricción, posición de sus articulaciones y estabilidad.

Cuando una máquina camina, cada movimiento modifica su distribución de peso. Si el sistema no consigue compensar estos cambios, puede perder el equilibrio.

Los Microducks representan una plataforma para experimentar con este tipo de problemas utilizando máquinas pequeñas.

NVIDIA Isaac Sim e Isaac Lab: entrenar antes de actuar

Una de las tecnologías utilizadas en el desarrollo de los Microducks es el ecosistema de simulación de NVIDIA.

Herramientas como Isaac Sim e Isaac Lab permiten crear representaciones virtuales de robots y entrenar comportamientos antes de ejecutarlos en máquinas físicas.

El proceso puede comenzar con un modelo digital que reproduce las características mecánicas del robot.

Posteriormente, los desarrolladores pueden realizar numerosas pruebas dentro de un entorno simulado.

Por ejemplo, el sistema puede intentar caminar, perder el equilibrio y repetir el ejercicio ajustando progresivamente su estrategia.

Esta metodología permite realizar muchos experimentos sin someter constantemente los componentes físicos a golpes o desgaste.

En la demostración de Berlín, NVIDIA explicó cómo un agente de IA podía preparar un entorno de entrenamiento, utilizar simulaciones y transferir posteriormente las habilidades aprendidas al robot real.

El desafío de trasladar la simulación al mundo real

Aunque un robot aprenda a caminar perfectamente dentro de un simulador, eso no garantiza que pueda hacerlo con la misma precisión fuera de él.

Los entornos virtuales utilizan modelos matemáticos para representar la gravedad, el contacto entre superficies y el comportamiento de los componentes mecánicos.

Sin embargo, el mundo real introduce variables difíciles de reproducir completamente.

Una superficie puede ser ligeramente irregular, un motor puede responder con pequeñas diferencias o el robot puede experimentar vibraciones inesperadas.

Este problema se conoce como la brecha entre simulación y realidad, o sim-to-real gap.

Reducir esa diferencia es uno de los principales objetivos de la investigación moderna en robótica.

Los Microducks permiten mostrar tanto los avances como las limitaciones actuales de este proceso.

¿Por qué son importantes los robots pequeños?

Los robots de pequeñas dimensiones pueden desempeñar un papel importante en investigación y educación.

Su tamaño facilita realizar experimentos en laboratorios y espacios reducidos.

Además, permiten estudiar comportamientos que posteriormente podrían adaptarse a sistemas de mayor escala, aunque esa transferencia requiere nuevas pruebas y ajustes.

Un pequeño robot bípedo puede utilizarse para investigar equilibrio dinámico, coordinación de articulaciones y recuperación después de una caída.

También puede servir para enseñar conceptos de programación, aprendizaje por refuerzo y control robótico.

En este sentido, los Microducks no necesitan realizar tareas industriales complejas para resultar interesantes.

Su valor está en demostrar cómo una plataforma física compacta puede utilizarse para experimentar con nuevas capacidades de inteligencia artificial.

¿Qué papel tendrá Europa en el desarrollo de robots inteligentes?

La demostración formó parte de un mensaje más amplio de Jensen Huang sobre el futuro tecnológico europeo.

Durante la conferencia, el ejecutivo destacó la experiencia de Europa en ingeniería mecánica, electrónica y fabricación de precisión.

Según Huang, estas capacidades pueden convertirse en una ventaja importante para desarrollar sistemas de inteligencia artificial física.

La robótica necesita combinar conocimientos de software con disciplinas tradicionales como mecánica, materiales, electrónica y automatización.

Por esa razón, el crecimiento de la IA física podría abrir oportunidades para fabricantes industriales y empresas especializadas en maquinaria.

Durante el evento, NVIDIA también anunció nuevas colaboraciones con compañías europeas y destacó sus inversiones en el ecosistema tecnológico de la región.

El futuro de los Microducks y la robótica accesible

El interés por los Microducks refleja una tendencia creciente hacia plataformas robóticas que puedan utilizarse para experimentar con inteligencia artificial sin depender exclusivamente de grandes máquinas industriales.

Los robots compactos ofrecen oportunidades para investigar nuevas técnicas de control, probar algoritmos y acercar la robótica avanzada a estudiantes y desarrolladores.

Sin embargo, es importante mantener expectativas realistas.

Una demostración en un escenario no significa que los robots puedan realizar cualquier tarea de manera autónoma.

Todavía existen desafíos relacionados con la interpretación de instrucciones, la estabilidad, la autonomía energética y la adaptación a entornos desconocidos.

La verdadera evolución de estas plataformas dependerá de su capacidad para funcionar de manera fiable fuera de las condiciones preparadas para una presentación.

Conclusión: Unos pequeños patos que representan un gran desafío tecnológico

Los Microducks consiguieron captar la atención durante la conferencia NVIDIA GTC de Berlín gracias a su apariencia y a sus movimientos sobre dos patas.

Pero detrás de estos pequeños robots existe una historia tecnológica mucho más importante.

Su desarrollo combina ingeniería mecánica, sistemas de control, simulación y aprendizaje mediante inteligencia artificial para conseguir que una máquina pueda ejecutar movimientos físicos.

La demostración también dejó claro que la robótica todavía enfrenta limitaciones: incluso una acción aparentemente sencilla, como acostarse siguiendo una instrucción, puede producir resultados inesperados.

Aun así, los Microducks representan una forma accesible y visual de comprender hacia dónde se dirige la industria.

La próxima gran evolución de la inteligencia artificial no consistirá únicamente en generar mejores respuestas, sino en desarrollar sistemas capaces de interactuar físicamente con el mundo.

Y en esta ocasión, esa transformación fue representada por cuatro pequeños patos robóticos que compartieron escenario con el director ejecutivo de NVIDIA.